Un hacedor de lápices tomó un lápiz justo antes de meterlo en su caja, y le dio unos consejos. -Le dijo: “Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo. Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.”
Las 5 cosas son las siguientes:
1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien más.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta, pero será necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.
3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro, y …..
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.
El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.
Fácil, actuar como un lápiz.
miércoles, 20 de julio de 2011
lunes, 4 de julio de 2011
Deseo.
"El deseo profundo, el deseo más real es aquel de acercarse a alguien.
A partir de ahí, comienzan las reacciones, el hombre y la mujer entran en juego,
pero lo que sucede antes, la atracción que los unió, es imposible de explicar.
Es el deseo intacto, en estado puro.
Cuando el deseo todavía está en ese estado puro,
hombre y mujer se apasionan por la vida,
viven cada momento con veneración y, conscientemente,
esperan siempre el momento adecuado para celebrar la siguiente bendición.
Así, las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos
con acciones inconscientes. Saben que lo inevitable se manifestará,
que lo verdadero siempre encuentra una manera de mostrarse.
Cuando llega el momento, no dudan, no pierden una oportunidad,
no dejan pasar ningún momento mágico porque respetan la importancia de cada segundo".
Paulo Coelho (Once minutos).
A partir de ahí, comienzan las reacciones, el hombre y la mujer entran en juego,
pero lo que sucede antes, la atracción que los unió, es imposible de explicar.
Es el deseo intacto, en estado puro.
Cuando el deseo todavía está en ese estado puro,
hombre y mujer se apasionan por la vida,
viven cada momento con veneración y, conscientemente,
esperan siempre el momento adecuado para celebrar la siguiente bendición.
Así, las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos
con acciones inconscientes. Saben que lo inevitable se manifestará,
que lo verdadero siempre encuentra una manera de mostrarse.
Cuando llega el momento, no dudan, no pierden una oportunidad,
no dejan pasar ningún momento mágico porque respetan la importancia de cada segundo".
Paulo Coelho (Once minutos).
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