Cuando tienes certeza, no estas a merced de cada pequeña cosa que sucede,
Sal de la rutina ahora, más el control y hazte cargo.
El poder de lo simple
La complejidad no debe admirarse... Debe evitarse.
Las grandes ideas casi siempre se expresan con palabras simples,
Si logras despejar la mente, podrá pensar de forma más clara,
El fin... No es más que el comienzo.
domingo, 17 de marzo de 2013
lunes, 21 de enero de 2013
Sitios Distintos
Si, tal vez me olvidé
De este amor como si fuera el de otros
Tal vez me olvidé de que allí estaba el mar
Y entonces el mar se echó sobre nosotros
Pero juro y perjuro que yo
Jamás pretendí hacerte daño
Y lo juro por esta canción
Y por todo lo que han hecho estas manos
Y hoy ya no sé si esperar
Que esto llegue a su fin
O es que no ha hecho más que comenzar aquí
Entiende que yo a este lugar
No pretendía llegar
Bien, otra noche más
Detrás de la carne y la medicina
Y recuerdo los dientes en los ojos de aquel
Y al otro más joven que fuma en la esquina
Y proclama muy alegre que lleva trallao
Desde los ocho años
No quieras enseñarle a joder
Con tu cantinela
Yo cogí lo que había ido a buscar
Hasta el puro final
Y después sólo pensaba en huir
Entiende que yo a este lugar
No pretendía llegar
Y ahora siento que pierdo el control
Sobre todo lo que creía mío
Pero desde el momento en que te pude tener
Ya solía sentir que te había perdido
Y ahora todo amenaza con volverse real
Yo sé que los dos sentimos lo mismo
Sólo estamos en sitios distintos
Sólo estamos en sitios distintos
Y no, ni en cien vidas más
Lograría entender
Uno solo de estos últimos días
No, yo a este lugar
No pretendía llegar.
Nacho Vegas
jueves, 13 de diciembre de 2012
Muéstrame Tu Rostro
"En este vivir día tras día en busca del Señor,
lo que más desconcierta a los caminantes
de la fe es el silencio de Dios.
'Dios es aquel que siempre calla desde
el principio del mundo: he ahí el fondo
de la tragedia', decía Unamuno".
Ignacio Larrañaga
lo que más desconcierta a los caminantes
de la fe es el silencio de Dios.
'Dios es aquel que siempre calla desde
el principio del mundo: he ahí el fondo
de la tragedia', decía Unamuno".
Ignacio Larrañaga
domingo, 18 de noviembre de 2012
Breviario de pobredumbre
" Me seducen las distancias lejanas, el inmenso vacío que proyecto sobre el mundo. Crece en mí una sensación de vaciedad; se infiltra en mi cuerpo como un fluido ligero e impalpable. En su avance, como una dilación hasta el infinito, siento la presencia misteriosa de los sentimientos más contradictorios que ha acogido jamás el alma humana. Soy feliz e infeliz a la vez. Estoy exaltado y deprimido, desbordado por el placer y la desesperación en la más contradictoria de las armonías. Estoy tan alegre y tan triste que en mis lágrimas se reflejan el cielo y la tierra al mismo tiempo. Aunque sea solamente por la alegría de mi tristeza, querría que no hubiera más muerte en esta Tierra. "
Emile Cioran
lunes, 1 de octubre de 2012
Fides et ratio
La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas
con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la
contemplación de la verdad. Dios ha puesto en
el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y,
en definitiva, de conocerle a Él para que,
conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar
también la plena verdad sobre sí mismo.
Papa Juan Pablo II
viernes, 3 de agosto de 2012
Camino a casa, el perdón
"Esta mañana medite sobre el deseo de Dios de perdonarme, revelado en las palabras del Salmo 103,12: 'Tan lejos como está el oriente del ocaso, aleja Él de nosotros nuestras rebeldías". En medio de todas mis distracciones, fui tocado por el deseo de Dios de volver a perdonarme una y otra vez. Si volvía a Dios con un corazón arrepentido después de haber pecado, Dios estaba siempre allí para abrazarme y permitirme comenzar de nuevo. 'El Señor es compasivo y clemente, tardo a la cólera y lleno de amor'.
Es difícil para mí perdonar a alguien que realmente me ha ofendido, especialmente cuando ha sucedido más de una vez. Empiezo a dudar de la sinceridad del que me pide perdón por segunda, tercera o cuarta vez. Pero Dios no lleva la cuenta. Dios sólo espera nuestro regreso, sin resentimiento o deseo de venganza. Dios nos quiere en casa. 'El amor del señor es eterno'.
Quizás la razón por la que se me hace difícil perdonar a otros es que yo no creo totalmente que soy una persona perdonada. Si pudiese aceptar plenamente la verdad de que estoy perdonado y que no debo vivir con culpa o vergüenza, sería realmente libre. Mi libertad me permitiría perdonar a otros, setenta veces siete. Al no perdonar, me encadeno al deseo de desquitarme y, por lo tanto, pierdo mi libertad. Una persona perdonada perdona. Esto es lo que proclamamos cuando rezamos: 'Y perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden'.
Esta lucha, que dura toda la vida, yace en el corazón de la vida cristiana".
Es difícil para mí perdonar a alguien que realmente me ha ofendido, especialmente cuando ha sucedido más de una vez. Empiezo a dudar de la sinceridad del que me pide perdón por segunda, tercera o cuarta vez. Pero Dios no lleva la cuenta. Dios sólo espera nuestro regreso, sin resentimiento o deseo de venganza. Dios nos quiere en casa. 'El amor del señor es eterno'.
Quizás la razón por la que se me hace difícil perdonar a otros es que yo no creo totalmente que soy una persona perdonada. Si pudiese aceptar plenamente la verdad de que estoy perdonado y que no debo vivir con culpa o vergüenza, sería realmente libre. Mi libertad me permitiría perdonar a otros, setenta veces siete. Al no perdonar, me encadeno al deseo de desquitarme y, por lo tanto, pierdo mi libertad. Una persona perdonada perdona. Esto es lo que proclamamos cuando rezamos: 'Y perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos ofenden'.
Esta lucha, que dura toda la vida, yace en el corazón de la vida cristiana".
Henri Nouwen
El Alquimista
"Siempre existe en el mundo una persona que espera a otra,
sea en el medio del desierto, sea en el medio de una gran ciudad.
Y cuando estas personas se cruzan y sus ojos se encuentran,
todo el pasado y todo el futuro pierde completamente su importancia
y solo existe aquel momento y aquella certeza increíble de que todas
las cosas debajo del sol fueron escritas por la misma mano"
Paulo Coelho
El pintor de batallas
- El hombre tortura y mata porque es lo suyo. Le gusta.
- ¿Lobo para el hombre, como dicen los filósofos?
- No insulte a los lobos. Son asesinos honrados: matan para vivir.
- ¿Y cuál es, a su juicio, la razón de que el hombre torture y mate por gusto?
- La inteligencia, supongo.
- Qué interesante.
- La crueldad objetiva, elemental, no es crueldad. La verdadera requiere cálculo. Inteligencia, como acabo de decir… Fíjese en las orcas.
- ¿Qué pasa con las orcas?
Entonces explicó qué pasaba con las orcas. Y contó cómo esos depredadores marinos de cerebro evolucionado, que operaban dentro de un complejo ambiente social comunicándose con sonidos refinados, se acercaban a las playas para capturar jóvenes focas que luego se lanzaban unos a otros a coletazos por el aire, jugando con ellas como si fueran pelotas, dejándolas escapar hasta el límite de la playa antes de capturarlas de nuevo, y seguían así, disfrutando, hasta que, cansadas del juego, las orcas abandonaban la maltrecha presa, descoyuntada, o la devoraban si tenían hambre. Aquello, concluyó, no era algo visto por él en la televisión u oído por ahí. Lo había fotografiado en una playa austral, durante la guerra de las Malvinas. Y aquellas orcas parecían humanas.
- No sé si comprendo bien. ¿Quiere decir que cuanto más inteligente es el animal, más cruel puede ser?... ¿Qué un chimpancé es más cruel que una serpiente?
- No sé nada de chimpancés ni de serpientes. Ni siquiera de orcas. Verlas me hizo pensar, eso es todo. Tendrían sus motivos, supongo: lúdicos, de adiestramiento. Pero su exquisita crueldad me recordó la del hombre. Tal vez ellas no tengan conciencia de esa crueldad, y sólo cumplan los códigos de su naturaleza. Quizá el hombre haga lo mismo: ser fiel a la espantosa simetría de su inteligente naturaleza.
- ¿Simetría?
- Eso es. Un científico la definiría como las propiedades estables del conjunto, pese a las transformaciones… Dicho de otro modo, que las apariencias engañan. Hay un orden oculto en el desorden, diría yo. Un orden que incluye el desorden. Simetrías y respuestas a simetrías.
- Ya veo. Quiere decir que el malvado no puede evitar serlo.
- Digo que somos malvados y no podemos evitarlo. Que son las reglas de este juego. Que nuestra inteligencia superior hace más excelente y tentadora nuestra maldad… El hombre nació predador, como la mayor parte de los animales. Es su impulso irresistible. Volviendo a la ciencia, su propiedad estable. Pero a diferencia del resto de los animales, nuestra inteligencia compleja nos empuja a depredar bienes, lujos, mujeres, hombres, placeres, honores… Ese impulso nos llena de envidia, de frustración y de rencor. Nos hace ser, todavía más, lo que somos.
Arturo Perez Reverte
- ¿Lobo para el hombre, como dicen los filósofos?
- No insulte a los lobos. Son asesinos honrados: matan para vivir.
- ¿Y cuál es, a su juicio, la razón de que el hombre torture y mate por gusto?
- La inteligencia, supongo.
- Qué interesante.
- La crueldad objetiva, elemental, no es crueldad. La verdadera requiere cálculo. Inteligencia, como acabo de decir… Fíjese en las orcas.
- ¿Qué pasa con las orcas?
Entonces explicó qué pasaba con las orcas. Y contó cómo esos depredadores marinos de cerebro evolucionado, que operaban dentro de un complejo ambiente social comunicándose con sonidos refinados, se acercaban a las playas para capturar jóvenes focas que luego se lanzaban unos a otros a coletazos por el aire, jugando con ellas como si fueran pelotas, dejándolas escapar hasta el límite de la playa antes de capturarlas de nuevo, y seguían así, disfrutando, hasta que, cansadas del juego, las orcas abandonaban la maltrecha presa, descoyuntada, o la devoraban si tenían hambre. Aquello, concluyó, no era algo visto por él en la televisión u oído por ahí. Lo había fotografiado en una playa austral, durante la guerra de las Malvinas. Y aquellas orcas parecían humanas.
- No sé si comprendo bien. ¿Quiere decir que cuanto más inteligente es el animal, más cruel puede ser?... ¿Qué un chimpancé es más cruel que una serpiente?
- No sé nada de chimpancés ni de serpientes. Ni siquiera de orcas. Verlas me hizo pensar, eso es todo. Tendrían sus motivos, supongo: lúdicos, de adiestramiento. Pero su exquisita crueldad me recordó la del hombre. Tal vez ellas no tengan conciencia de esa crueldad, y sólo cumplan los códigos de su naturaleza. Quizá el hombre haga lo mismo: ser fiel a la espantosa simetría de su inteligente naturaleza.
- ¿Simetría?
- Eso es. Un científico la definiría como las propiedades estables del conjunto, pese a las transformaciones… Dicho de otro modo, que las apariencias engañan. Hay un orden oculto en el desorden, diría yo. Un orden que incluye el desorden. Simetrías y respuestas a simetrías.
- Ya veo. Quiere decir que el malvado no puede evitar serlo.
- Digo que somos malvados y no podemos evitarlo. Que son las reglas de este juego. Que nuestra inteligencia superior hace más excelente y tentadora nuestra maldad… El hombre nació predador, como la mayor parte de los animales. Es su impulso irresistible. Volviendo a la ciencia, su propiedad estable. Pero a diferencia del resto de los animales, nuestra inteligencia compleja nos empuja a depredar bienes, lujos, mujeres, hombres, placeres, honores… Ese impulso nos llena de envidia, de frustración y de rencor. Nos hace ser, todavía más, lo que somos.
Arturo Perez Reverte
viernes, 27 de abril de 2012
Tormentas Eléctricas
Tendrías que ver esto. Está teniendo lugar la mayor de las tormentas eléctricas que he
visto en mi vida, y es algo asombroso. El cielo comenzó a iluminarse con destellos
azules, cada vez con más frecuencia. Los truenos hacían pensar en bloques enteros de
casas derrumbándose. Te puedo asegurar que llegué a pasar verdadero miedo. A veces la
luz del relámpago que entraba por la ventana era tan intensa que apuesto a que si durara
más podría cegar a una persona. Me quedé tumbado en la cama, inmóvil, y me puse a
pensar en historias acerca de tormentas eléctricas. No recordé ninguna. Nada digno de
aparecer en los telediarios, o de salir en las primeras planas de los periódicos. Puedo
hablar de desbordamientos, de terremotos o de vendavales. Pero nada de catástrofes
provocadas por rayos. Ahora estoy haciendo memoria. Alguien me contaba hace algún
tiempo la historia de unos familiares suyos. Una noche un rayo entró en su casa, en medio
del campo, y los frió a todos uno por uno. ¿Se puede sentir alguien seguro, incluso en su
propio hogar? Si fuera fotógrafo saldría ahora mismo corriendo con mi cámara, bajaría a
la playa, y esperaría a que mi objetivo captara el momento en el que un rayo desgarra en
dos el firmamento. Como el fotógrafo del cielo. Pero no lo soy, y me alegro. No quiero
salir de aquí, no podría. Carver también le tenia miedo a las tormentas eléctricas. ¿Quién
no? ¡Te juro que acaba de caer uno justo aquí enfrente! Uno no puede confiar mucho en
los pararrayos. Dicen que los hay por toda la ciudad, pero yo no conozco ninguno. Suele
oírse que las iglesias, con sus campanarios, atraen a los rayos. Yo vivo enfrente de una, y
confío en que San Pedro vele por nosotros. Si al menos estuvieras aquí conmigo, sería
diferente. Tú estarías más asustada que yo y a mí me daría la risa, y te prometeria que iba
a salvarte la vida aunque seguiría teniendo miedo. Pero no estás, y la tormenta eléctrica
ilumina de tal forma tu ausencia que me duelen los ojos.
Los relámpagos y truenos se alejan, y sólo queda el chaparrón. ¿Qué ocurre cuando cae
un rayo en medio del océano? ¿No debería morir toda la fauna marina? ¿No debería
electrocutarse cualquier persona que en ese momento se esté dando un baño en el mar, en
cualquier lugar del mundo? Yo no sé nada de estas cosas, pero creo haber llegado a la
conclusión de que las tormentas eléctricas no existen. No son reales, aunque yo las siento
de verdad. Y me aterran. Entonces tomo conciencia de mi soledad. Te extraño hasta el
dolor, te escribo de este modo, y el cielo al fin se calma y nos quiere dar un respiro, y con
ello consigo dormirme aun a sabiendas de que nuevas tormentas eléctricas esperan,
acurrucadas, detrás de mis ventanas.
Nacho Vegas
miércoles, 11 de abril de 2012
El mundo de Sofia
"El hecho de que jamas se haya visto, no quita la posibilidad
de que en alguna parte del mundo exista un cuervo blanco"
Jostein Gaarder
jueves, 22 de marzo de 2012
Amor
Si hablo las lenguas de los hombres, y aun las de los ángeles, pero no tengo amor,
no soy más que un metal que resuena o un platillo que retiñe.
Y si tengo el don de profecía, y entiendo los designios secretos de Dios,
y sé todas las cosas; y si tengo la fe necesaria para
mover montañas, pero no tengo amor, no soy nada.
Y si reparto entre los pobres cuanto poseo, y aun si entrego mi cuerpo
para tener de qué enorgullecerme, pero no tengo amor, de nada me sirve.
Tener amor es saber soportar, ser bondadoso; es no tener envidia,
no ser presumido, orgulloso, grosero o egoísta; es no enojarse ni guardar rencor;
es no alegrarse de las injusticias, sino de la verdad.
Tener amor es sufrirlo todo, creerlo todo, soportarlo todo.
El amor nunca dejará de ser. Un día cesarán las profecías,
y no se hablará más en lenguas ni será necesaria la ciencia.
Porque la ciencia y la profecía son imperfectas
y tocarán a su fin cuando venga lo que es perfecto.
Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño;
pero al hacerme hombre dejé atrás lo que era propio de un niño.
Ahora vemos de manera borrosa, como en un espejo;
pero un día lo veremos todo como es en realidad.
Mi conocimiento es ahora imperfecto, pero un día
lo conoceré todo del mismo modo que Dios me conoce a mí.
Hay tres cosas que permanecen:
la fe, la esperanza y el amor; pero la más importante es el amor.
1 Corintios 13
lunes, 23 de enero de 2012
Si yo, tú
Si yo, tú.
Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos en esto unidos.
Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas, ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla para que te dé luz.
Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo, a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando.
que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas y la ternura,
estaré a tu lado, pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura para morir.
Quiéreme en mi locura, pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma, y eso me cura...
Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.
Txus Di Fellatio
Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos en esto unidos.
Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.
Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas, ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.
Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.
Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla para que te dé luz.
Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.
Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo, a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.
Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando.
que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado.
Y si alguna vez la risa se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas y la ternura,
estaré a tu lado, pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.
Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura para morir.
Quiéreme en mi locura, pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma, y eso me cura...
Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.
Txus Di Fellatio
domingo, 22 de enero de 2012
La importancia de llamarse Ernesto.
JACK. -Estoy harto por completo de la inteligencia. Hoy día todo el mundo es inteligente.
No puedes ir a ninguna parte sin encontrarte con personas inteligentes.
La cosa ha llegado a ser una verdadera calamidad pública.
Le pido al cielo que deje unos cuantos tontos.
ALGERNON. -Los hay.
JACK. -Me gustaría muchísimo encontrármelos. ¿De qué hablan?
ALGERNON. -¿Los tontos? ¡Oh! De los listos, como es natural.
JACK. -¡Qué tontos!
Oscar Wilde
jueves, 5 de enero de 2012
Radical.
Me resulta interesante notar que no hacemos lo mismo con otras palabras de Jesús.
Tomamos el mandamiento de Jesús en Mateo 28 de hacer discípulos a todas las naciones y decimos:
"Eso se refiere a otros". Entonces miramos el mandamiento de Jesús en Mateo 11:28:
"Vengan a mi todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso",
y decimos "Bueno, esto se refiere a mi". Tomamos la promesa de Jesús en Hechos 1:8,
donde dice que el Espíritu Santo nos guiara a los confines de la tierra y decimos:
"Esto se refiere a algunos". En cambio tomamos la promesa de Jesús en Juan 10:10 d
e que tendremos vida en abundancia y decimos: "Esto se refiere a mi".
En este proceso, hemos trazado de manera innecesaria (y antibíblica)
una linea de distinción que les asigna las obligaciones del cristianismo
a unos pocos, mientras que mantiene los privilegios del cristianismo para todos.
David Platt
viernes, 23 de diciembre de 2011
Poemas del manicomio de Mondragón.
Los libros caían sobre mi máscara (y donde había un rictus de viejo moribundo),
y las palabras me azotaban y un remolino de gente gritaba contra los libros,
así que los eché todos a la hoguera para que el fuego deshiciera las palabras...
Y salió un humo azul diciendo adiós a los libros y a mi mano que escribe:
Y salió un humo azul diciendo adiós a los libros y a mi mano que escribe:
"Rumpete libros, ne rumpant anima vestra":
que ardan, pues, los libros en los jardines y en los albañales
y que se quemen mis versos sin salir de mis labios:
el único emperador es el emperador del helado,
el único emperador es el emperador del helado,
con su sonrisa tosca, que imita a la naturaleza y su olor a queso podrido y vinagre.
Sus labios no hablan y ante esa mudez de asombro,
caigo estático de rodillas, ante el cadáver de la poesía.
Leopoldo María Panero
martes, 20 de diciembre de 2011
¡Guaridas! ¿Guardias?
Creo que la vida te resulta tan complicada porque piensas que hay gente buena y gente mala —empezó el hombre—. Pero te equivocas, desde luego. Únicamente hay gente mala, lo que pasa, es que algunas personas ocupan posiciones enfrentadas.
Hizo un gesto en dirección a la ciudad, y se acercó a una ventana.
—Es un inmenso mar de maldad —dijo, casi como hablar de una propiedad suya—. Poco profundo en algunas zonas, claro, pero enorme, terriblemente profundo en otras. Siempre hay gente como tú que construye frágiles barquitas de normas e intenciones vagamente buenas, y decís que eso es lo bueno, lo que triunfará al final. ¡Es increíble!
Dio una amable palmadita a Vimes en la espalda.
—Ahí abajo —siguió—, hay gente que seguirá a cualquier dragón, que adorará a cualquier dios, que cerrará los ojos ante cualquier iniquidad. Aceptarán toda maldad cotidiana. No es la maldad creativa, aguda, de los grandes pecadores, sino una especie de oscuridad masiva de las almas. PEcado sin originalidad, se podría decir. Aceptan el mal, no porque digan sí, sino porque no dicen no. Lo lamento si esto te ofende —añadió, dando unas palmaditas en el hombro del capitán—, pero los que son como tú nos necesitan.
—¿Sí, señor?
—Oh, sí. Somos los únicos que sabemos hacer funcionar las cosas. Verás, lo único que hacen bien las personas buenas es librarse de las malas. Eso lo hacéis de maravilla, desde luego. Pero lo malo es que es lo único que hacéis de maravilla. El primer día suenan las campanas porque ha caído el tirano, y al siguiente todo el mundo empieza a quejarse porque, desde que se fue el tirano, no funciona el servicio de recogida de basuras. Porque la gente mala sabe hacer planes. Se podría decir que es un requisito imprescindible para ser malo. Hasta el último tirano malévolo ha tenido un plan para dominar el mundo. En cambio, la gente buena no parece comprender el concepto.
Terry Pratchett
Hizo un gesto en dirección a la ciudad, y se acercó a una ventana.
—Es un inmenso mar de maldad —dijo, casi como hablar de una propiedad suya—. Poco profundo en algunas zonas, claro, pero enorme, terriblemente profundo en otras. Siempre hay gente como tú que construye frágiles barquitas de normas e intenciones vagamente buenas, y decís que eso es lo bueno, lo que triunfará al final. ¡Es increíble!
Dio una amable palmadita a Vimes en la espalda.
—Ahí abajo —siguió—, hay gente que seguirá a cualquier dragón, que adorará a cualquier dios, que cerrará los ojos ante cualquier iniquidad. Aceptarán toda maldad cotidiana. No es la maldad creativa, aguda, de los grandes pecadores, sino una especie de oscuridad masiva de las almas. PEcado sin originalidad, se podría decir. Aceptan el mal, no porque digan sí, sino porque no dicen no. Lo lamento si esto te ofende —añadió, dando unas palmaditas en el hombro del capitán—, pero los que son como tú nos necesitan.
—¿Sí, señor?
—Oh, sí. Somos los únicos que sabemos hacer funcionar las cosas. Verás, lo único que hacen bien las personas buenas es librarse de las malas. Eso lo hacéis de maravilla, desde luego. Pero lo malo es que es lo único que hacéis de maravilla. El primer día suenan las campanas porque ha caído el tirano, y al siguiente todo el mundo empieza a quejarse porque, desde que se fue el tirano, no funciona el servicio de recogida de basuras. Porque la gente mala sabe hacer planes. Se podría decir que es un requisito imprescindible para ser malo. Hasta el último tirano malévolo ha tenido un plan para dominar el mundo. En cambio, la gente buena no parece comprender el concepto.
Terry Pratchett
Mundo feliz.
Una mujer lee Un mundo feliz de Aldous Huxley.
A su lado, un hombre de mediana edad,
aunque muy deteriorado, estira el cuello y ve,
en la página 217, esta frase:
“La felicidad es un patrón muy duro,
especialmente la felicidad de los demás”.
No lo puede soportar.
Es desdichado y sabe que nunca dejará de serlo.
Ha perdido su trabajo, nadie lo ama, cree que está enfermo.
Saca un cuchillo y degüella a la responsable de su desgracia.
Debería prohibirse, reflexiona, la lectura de ciertos libros en lugares públicos.
A su lado, un hombre de mediana edad,
aunque muy deteriorado, estira el cuello y ve,
en la página 217, esta frase:
“La felicidad es un patrón muy duro,
especialmente la felicidad de los demás”.
No lo puede soportar.
Es desdichado y sabe que nunca dejará de serlo.
Ha perdido su trabajo, nadie lo ama, cree que está enfermo.
Saca un cuchillo y degüella a la responsable de su desgracia.
Debería prohibirse, reflexiona, la lectura de ciertos libros en lugares públicos.
Sergio Gaut vel Hartman
Rayuela.
" Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."
Julio Cortazar
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."
Julio Cortazar
lunes, 21 de noviembre de 2011
El encuentro.
Nada sucede, y sin embargo todo se mueve en la música silenciosa que solo se percibe con los poros de la piel. Yo siempre te encuentro, en la última gota de vino, al final de una novela o en los espejos abandonados por una tarde de lluvia. No has cambiado nada, sigues haciéndome esparcir palabras como confeti, y no importa si lo creo o no, admito que vivo enamorada del movimiento de los labios, del arco de las cejas y de las formas delineadas por el sol entre nubes. Tú te quedas atorado en la garganta, y me dejas con sabor a barro, a trigales verdes, a mar abierto, llenas mi pecho con suspiros, te conviertes en el camino que mi andar persigue, tu salpicas de estrellas este firmamento y simulas cometas con el movimiento de tus manos. Acércate más y me quedare con tu mirada y con la longitud tus brazos. No te jactes de haberme encontrado, yo te encontré a ti, no imagines lo que se siente, solo hagámoslo coincidir con este rostro nuevo.
lunes, 19 de septiembre de 2011
Big Fish.
● ¡Narcisos!
● Son tus flores favoritas.
● ¿Cómo has podido encontrar tantas?
● He llamado a todas las floristerías de cinco estados,
● Son tus flores favoritas.
● ¿Cómo has podido encontrar tantas?
● He llamado a todas las floristerías de cinco estados,
les dije que era la única manera de que mi esposa se casara conmigo.
● ¡Ni siquiera me conoces!
● Tengo el resto de mi vida para conocerte.
● ¡Ni siquiera me conoces!
● Tengo el resto de mi vida para conocerte.
domingo, 28 de agosto de 2011
La importancia de llamarse Ernesto.
"De veras que no veo nada romántico en declararse. Estar enamorado es muy romántico. Pero no hay nada romántico en una declaración en toda regla. Sobre todo porque puede ser aceptada. Con lo que la emoción desaparece por completo. La esencia del romanticismo es la incertidumbre. Si me caso alguna vez, haré todo lo posible por olvidarlo."
Oscar Wilde.
miércoles, 24 de agosto de 2011
Seis personajes en busca de un autor.
"Llevamos todos adentro, un mundo de cosas, cada cual un mundo de cosas suyo.
Y, ¿Cómo podríamos entendernos, si mientras en las palabras que yo pronuncio
pongo el sentido y el valor de las cosas tal como están dentro de mí.
Mientras quien las escucha, inevitablemente les da el sentido y el valor que tienen para él,
de acuerdo con su mundo?..."
Luigi Pirandello
lunes, 22 de agosto de 2011
Música de playa.
"Era una época de mi vida en que muchas cosas me aburrían profundamente,
y experimentaba anhelos de belleza, y de esos reinos de pura exaltación
concedidos a quienes tienen imaginación para saber qué buscar y cómo encontrarlo".
Pat Conroy.
miércoles, 20 de julio de 2011
Lápiz.
Un hacedor de lápices tomó un lápiz justo antes de meterlo en su caja, y le dio unos consejos. -Le dijo: “Hay 5 cosas que debes saber antes que seas enviado al mundo. Siempre recuérdalas y serás el mejor lápiz del mundo.”
Las 5 cosas son las siguientes:
1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien más.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta, pero será necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.
3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro, y …..
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.
El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.
Fácil, actuar como un lápiz.
Las 5 cosas son las siguientes:
1- Siempre harás cosas grandiosas, pero solo si te dejas sostener en la mano de alguien más.
2- Experimentarás el dolor en algunas ocasiones en que te saquen punta, pero será necesario para que seas cada vez un mejor lápiz.
3- Tendrás errores, pero tendrás un borrador para corregirlos todos.
4- La parte más importante de ti es la que llevas dentro, y …..
5- En cualquier superficie que seas usado, tendrás que dejar tu marca. No importan las circunstancias o las condiciones, deberás continuar escribiendo.
El lápiz entró en su caja prometiendo recordar estas 5 cosas y con un propósito en su corazón de ser útil.
Fácil, actuar como un lápiz.
lunes, 4 de julio de 2011
Deseo.
"El deseo profundo, el deseo más real es aquel de acercarse a alguien.
A partir de ahí, comienzan las reacciones, el hombre y la mujer entran en juego,
pero lo que sucede antes, la atracción que los unió, es imposible de explicar.
Es el deseo intacto, en estado puro.
Cuando el deseo todavía está en ese estado puro,
hombre y mujer se apasionan por la vida,
viven cada momento con veneración y, conscientemente,
esperan siempre el momento adecuado para celebrar la siguiente bendición.
Así, las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos
con acciones inconscientes. Saben que lo inevitable se manifestará,
que lo verdadero siempre encuentra una manera de mostrarse.
Cuando llega el momento, no dudan, no pierden una oportunidad,
no dejan pasar ningún momento mágico porque respetan la importancia de cada segundo".
Paulo Coelho (Once minutos).
A partir de ahí, comienzan las reacciones, el hombre y la mujer entran en juego,
pero lo que sucede antes, la atracción que los unió, es imposible de explicar.
Es el deseo intacto, en estado puro.
Cuando el deseo todavía está en ese estado puro,
hombre y mujer se apasionan por la vida,
viven cada momento con veneración y, conscientemente,
esperan siempre el momento adecuado para celebrar la siguiente bendición.
Así, las personas no tienen prisa, no precipitan los acontecimientos
con acciones inconscientes. Saben que lo inevitable se manifestará,
que lo verdadero siempre encuentra una manera de mostrarse.
Cuando llega el momento, no dudan, no pierden una oportunidad,
no dejan pasar ningún momento mágico porque respetan la importancia de cada segundo".
Paulo Coelho (Once minutos).
viernes, 17 de junio de 2011
1 Corintios 6. 12
1 Corintios 6. 12
Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen;
todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.
domingo, 5 de junio de 2011
Aristóteles.
"Cualquiera puede ponerse furioso...eso es fácil.
Pero estar furioso con la persona correcta,
en la intensidad correcta ,
en el momento correcto,
por el motivo correcto
y de la forma correcta... eso no es fácil".
Aristóteles
miércoles, 25 de mayo de 2011
Lucas 8, 16-18
"No se enciende una lámpara para cubrirla
con un recipiente o para ponerla debajo de la cama,
sino que se la coloca sobre un candelero,
para que los que entren vean la luz.
Porque no hay nada oculto que no se descubra algún día,
ni nada secreto que no deba ser conocido y divulgado.
Presten atención y oigan bien, porque al que tiene,
se le dará, pero al que no tiene,
se le quitará hasta lo que cree tener".
martes, 10 de mayo de 2011
Pedí.
Pedí fuerzas…
Y Dios me dió dificultades para hacerme fuerte.
Pedí sabiduría…
Y Dios me dio problemas para resolver.
Pedí prosperidad…
Y Dios me dio un cerebro y músculos para trabajar.
Pedí coraje…
Y Dios me dió obstáculos que superar.
Pedí amor…
Y Dios me dio personas para ayudar.
Pedí favores…
Y Dios me dio oportunidades.
No recibí nada de lo que pedí,
pero recibí todo lo que precisaba.
pero recibí todo lo que precisaba.
lunes, 2 de mayo de 2011
El oficinista.
A un amigo mío de la oficina, que es el rey
de los optimistas y a quien nunca se le ve
triste, le pregunté cierto día cuál era su
fórmula. "Estoy muriendo", me respondió
simplemente. Avergonzado de mi
torpeza le pedí disculpas, pero él repuso
sonriendo: "¿Y acaso tú no?.
de los optimistas y a quien nunca se le ve
triste, le pregunté cierto día cuál era su
fórmula. "Estoy muriendo", me respondió
simplemente. Avergonzado de mi
torpeza le pedí disculpas, pero él repuso
sonriendo: "¿Y acaso tú no?.
César Serrano.
martes, 5 de abril de 2011
Metro milagroso.
Viaje diario recorriendo la linea 1 del metro, sentado en el suelo, aún cuando el
piso del tren está lleno de mensajes que invitan a no hacerlo, no se si es esa
mi manera de llevarle la contra a una sociedad fría, carente de preocupación
por el prójimo, o simplemente viajar sentado en el suelo me provoca una
comodidad absoluta.
Inmerso como lo más insignificante dentro del túnel, donde no hay paisaje más
que una pared de concreto con luces cada cierto trecho, cruzaba una cuidad por sus
entrañas, una ciudad que comenzaba a vivir temprano, que quizás nunca durmió.
Recorría con la vista, imaginando lo que leía en la página 257 de Música de Playa,
libro de turno que me hace compañía en los eternos viajes de casa a la universidad,
y de vuelta. Era testigo como Jack McCall volvía a su vieja vida, y
que incluso los personajes de los libros no pueden escapar de
lo que verdaderamente son, que un pasado abierto se manifiesta cada vez con más
fuerza, y el poder de la familia.
Entraba al portal que dividía República y Los Héroes, mientras la música me
mostraba como Nacho Vegas encontraba una razón para sumergirse en un Whisky Escocés,
apuré la lectura para alcanzar a terminar el párrafo antes de bajar.
Llegaba a Los Héroes, mi destino, donde los espejos aportan con una escenografía
infinita, me pongo de pie de mi improvisado asiento, y me paro frente al vidrio,
que en más de una ocasión lo he usado para reflejarme,
y veo a las personas paradas en el andén esperando abordar el tren que
yo abandonaría en el momento que se detuviera.
Al abrirse de par en par las puertas, veo como la gente se amontona en
las salidas del vagón, formando un túnel de personas el cual debes seguir para descender,
un tipo con voz cansada anuncia por los parlantes que deje bajar antes de
subir, pero al parecer esa tarde se pusieron de acuerdo para no hacer caso de
la común petición. Entonces, antes de bajar, se cruza ante mí una señora, casi anciana, con
dificultad para desplazarse, ayudada por un viejo bastón mal cuidado, las demás
personas, en un gesto entre misericordia y piedad, la dejan entrar primero al vagón del cual yo
aún no salgo, cuando me dispongo a ir contra ese mar de personas que me impedían
el paso, me doy cuenta de que la señora divisa a lo lejos un asiento desocupado
en el metro, de esos tan anhelados por los usuarios del transporte público.
Me quede viendo la escena, y la mujer anciana, casi como un acto de magia,
toma por la mitad a su bastón, y da inmensas zancadas para alcanzar primero
que los demás el asiento plástico naranjo.
Quedé perplejo, había visto ante mis ojos un verdadero milagro, la mujer que casi
no se movía al caminar, esta vez le faltó poco para correr y coger lo que quería.
Sonó y se alumbró la luz roja, así que me apuré y logre descender de ese tren, ahora
milagroso para mí.
Camino para subir a la superficie, evito la escalera mecánica, como todos los días, y uso
la normal, solo, mientras las personas me observan con intriga por no usar la maquinaria
que los sube automáticamente.
Me dejó pensando tal situación que viví en el metro, me cuestioné si acaso una buena
motivación lograba que las personas actuaran de una manera impensada, incluso para ellos,
esa pobre mujer nunca imaginó que tenia aún la capacidad de moverse con esa velocidad.
Desde entonces digo que el metro es milagroso, y cuento mi historia para afirmar mi punto
de vista, solo espero que ese milagro toque a las demás personas y las sane de su individualismo
injustificado, de su miedo agónico y de su necesidad de pasar sobre el otro.
piso del tren está lleno de mensajes que invitan a no hacerlo, no se si es esa
mi manera de llevarle la contra a una sociedad fría, carente de preocupación
por el prójimo, o simplemente viajar sentado en el suelo me provoca una
comodidad absoluta.
Inmerso como lo más insignificante dentro del túnel, donde no hay paisaje más
que una pared de concreto con luces cada cierto trecho, cruzaba una cuidad por sus
entrañas, una ciudad que comenzaba a vivir temprano, que quizás nunca durmió.
Recorría con la vista, imaginando lo que leía en la página 257 de Música de Playa,
libro de turno que me hace compañía en los eternos viajes de casa a la universidad,
y de vuelta. Era testigo como Jack McCall volvía a su vieja vida, y
que incluso los personajes de los libros no pueden escapar de
lo que verdaderamente son, que un pasado abierto se manifiesta cada vez con más
fuerza, y el poder de la familia.
Entraba al portal que dividía República y Los Héroes, mientras la música me
mostraba como Nacho Vegas encontraba una razón para sumergirse en un Whisky Escocés,
apuré la lectura para alcanzar a terminar el párrafo antes de bajar.
Llegaba a Los Héroes, mi destino, donde los espejos aportan con una escenografía
infinita, me pongo de pie de mi improvisado asiento, y me paro frente al vidrio,
que en más de una ocasión lo he usado para reflejarme,
y veo a las personas paradas en el andén esperando abordar el tren que
yo abandonaría en el momento que se detuviera.
Al abrirse de par en par las puertas, veo como la gente se amontona en
las salidas del vagón, formando un túnel de personas el cual debes seguir para descender,
un tipo con voz cansada anuncia por los parlantes que deje bajar antes de
subir, pero al parecer esa tarde se pusieron de acuerdo para no hacer caso de
la común petición. Entonces, antes de bajar, se cruza ante mí una señora, casi anciana, con
dificultad para desplazarse, ayudada por un viejo bastón mal cuidado, las demás
personas, en un gesto entre misericordia y piedad, la dejan entrar primero al vagón del cual yo
aún no salgo, cuando me dispongo a ir contra ese mar de personas que me impedían
el paso, me doy cuenta de que la señora divisa a lo lejos un asiento desocupado
en el metro, de esos tan anhelados por los usuarios del transporte público.
Me quede viendo la escena, y la mujer anciana, casi como un acto de magia,
toma por la mitad a su bastón, y da inmensas zancadas para alcanzar primero
que los demás el asiento plástico naranjo.
Quedé perplejo, había visto ante mis ojos un verdadero milagro, la mujer que casi
no se movía al caminar, esta vez le faltó poco para correr y coger lo que quería.
Sonó y se alumbró la luz roja, así que me apuré y logre descender de ese tren, ahora
milagroso para mí.
Camino para subir a la superficie, evito la escalera mecánica, como todos los días, y uso
la normal, solo, mientras las personas me observan con intriga por no usar la maquinaria
que los sube automáticamente.
Me dejó pensando tal situación que viví en el metro, me cuestioné si acaso una buena
motivación lograba que las personas actuaran de una manera impensada, incluso para ellos,
esa pobre mujer nunca imaginó que tenia aún la capacidad de moverse con esa velocidad.
Desde entonces digo que el metro es milagroso, y cuento mi historia para afirmar mi punto
de vista, solo espero que ese milagro toque a las demás personas y las sane de su individualismo
injustificado, de su miedo agónico y de su necesidad de pasar sobre el otro.
Isma710.
miércoles, 30 de marzo de 2011
Conectado al mundo, no a mi mundo.
Como de costumbre, venía internado en lo más profundo de mi mundo personal,
donde estoy solo yo conmigo, donde en innumerables ocasiones se crean discusiones sin
sentido entre esos dos sujetos, y la mayoría de las veces, no llegan a consenso.
Escuchaba música camino a casa, como un ritual secreto que cumplo sagradamente
todos los días desde que tengo uso de razón. Quizás sea lo único que amortigua
ese sentimiento de desagrado, disconformidad y resignación que me provoca
el transporte público.
Sin previo aviso dejó de sonar, todo el mundo que había construido en el trayecto a mi hogar
se vino abajo como una torre de naipes expuesta al viento. Antes de poder asimilar bien lo
que me sucedía, saco de mi bolsillo el MP4, ese aparato que solo tiene una misión en
este mundo, y en ese momento, en ese preciso momento dejó de cumplirla.
Aprieto ciertos botones, mas con desesperación que con cordura, y dice, según él, que necesita carga.
¿En que se fue la energía?, ¿Realmente pude cometer el delito de no haberme fijado en ese
detalle al salir de mi casa?.
Respiré hondo, observé las hojas de los árboles, y el tímido otoño que ya comienza a asomar
su característico viento acariciante.
Ya de vuelta en mi, pero aún inquieto por tener que escuchar al mundo exterior, con
sus bocinas y gritos, ladridos y motores, desenvaino mi segunda opción, el celular me salvaría,
pero el ingrato ni siquiera se dignó a encender.
Triste, y con dos dispositivos inertes en mis bolsillos, llenos de canciones mágicas, pero
carentes de batería, intenté buscar con mi mirada esas cámaras escondidas que
utilizan los programas de humor para reírse de la desgracia ajena.
No hallé nada. Para ese entonces, mis audífonos eran solo otro accesorio más de mi
despreocupada vestimenta.
Apuré el paso, dejando atrás ese vaivén que me caracteriza a lo lejos, dando paso
a un ciudadano más, parecía uno cualquiera, con mirada preocupada,
intentando escapar de algo, en mi caso, para que este infierno acabara luego.
donde estoy solo yo conmigo, donde en innumerables ocasiones se crean discusiones sin
sentido entre esos dos sujetos, y la mayoría de las veces, no llegan a consenso.
Escuchaba música camino a casa, como un ritual secreto que cumplo sagradamente
todos los días desde que tengo uso de razón. Quizás sea lo único que amortigua
ese sentimiento de desagrado, disconformidad y resignación que me provoca
el transporte público.
Sin previo aviso dejó de sonar, todo el mundo que había construido en el trayecto a mi hogar
se vino abajo como una torre de naipes expuesta al viento. Antes de poder asimilar bien lo
que me sucedía, saco de mi bolsillo el MP4, ese aparato que solo tiene una misión en
este mundo, y en ese momento, en ese preciso momento dejó de cumplirla.
Aprieto ciertos botones, mas con desesperación que con cordura, y dice, según él, que necesita carga.
¿En que se fue la energía?, ¿Realmente pude cometer el delito de no haberme fijado en ese
detalle al salir de mi casa?.
Respiré hondo, observé las hojas de los árboles, y el tímido otoño que ya comienza a asomar
su característico viento acariciante.
Ya de vuelta en mi, pero aún inquieto por tener que escuchar al mundo exterior, con
sus bocinas y gritos, ladridos y motores, desenvaino mi segunda opción, el celular me salvaría,
pero el ingrato ni siquiera se dignó a encender.
Triste, y con dos dispositivos inertes en mis bolsillos, llenos de canciones mágicas, pero
carentes de batería, intenté buscar con mi mirada esas cámaras escondidas que
utilizan los programas de humor para reírse de la desgracia ajena.
No hallé nada. Para ese entonces, mis audífonos eran solo otro accesorio más de mi
despreocupada vestimenta.
Apuré el paso, dejando atrás ese vaivén que me caracteriza a lo lejos, dando paso
a un ciudadano más, parecía uno cualquiera, con mirada preocupada,
intentando escapar de algo, en mi caso, para que este infierno acabara luego.
Isma710
lunes, 28 de marzo de 2011
Santidad.
"Sin embargo, como ocurrió con la mayoría de los santos,
la gente no te entendería.
Y cuando trataras de explicar esa sensación de paz,
tu alegría de vivir, tu éxtasis interior,
ellos oirían tus palabras, pero no te escucharían.
Tratarían de de repetir tus palabras, pero las acrecentarían.
Se asombrarán de que tuvieras lo que ellos no pudieron encontrar.
Y entonces se volverían envidiosos.
Pronto la envidia se convertiría en rabia,
y en su furor tratarían de convencerte de que eras tú quien no entendía a Dios.
Y si fracasaran a la hora de arrancarte tu alegría,
tratarían de hacerte daño, tan enorme sería su rabia.
Y cuando tu les dijeras que eso no te importaba,
que ni siquiera la muerte podría privarte de tu alegría,
ni cambiaría tu verdad, probablemente te matarían.
Entonces, cuando vieran con que paz aceptabas tu muerte,
te llamarían santo, y te amarían de nuevo."
Conversaciones con Dios.
la gente no te entendería.
Y cuando trataras de explicar esa sensación de paz,
tu alegría de vivir, tu éxtasis interior,
ellos oirían tus palabras, pero no te escucharían.
Tratarían de de repetir tus palabras, pero las acrecentarían.
Se asombrarán de que tuvieras lo que ellos no pudieron encontrar.
Y entonces se volverían envidiosos.
Pronto la envidia se convertiría en rabia,
y en su furor tratarían de convencerte de que eras tú quien no entendía a Dios.
Y si fracasaran a la hora de arrancarte tu alegría,
tratarían de hacerte daño, tan enorme sería su rabia.
Y cuando tu les dijeras que eso no te importaba,
que ni siquiera la muerte podría privarte de tu alegría,
ni cambiaría tu verdad, probablemente te matarían.
Entonces, cuando vieran con que paz aceptabas tu muerte,
te llamarían santo, y te amarían de nuevo."
Conversaciones con Dios.
domingo, 13 de marzo de 2011
Navegar es preciso; vivir no es preciso.
"Quiero para mí el espíritu de esta frase,
transformada la forma para casarla con lo que yo soy;
Vivir no es necesario; lo que es necesario es crear.
No cuento gozar mi vida; ni en gozarla pienso.
Sólo quiero tornarla grande,
pese a que para eso
Tenga que ser mi cuerpo y (mi alma) la leña de ese fuego.
Sólo quiero tornarla de toda la humanidad;
aunque para eso tenga que perderla como mía.
Cada vez más así pienso.
Cada vez más, pongo en la esencia anímica de mi sangre
el propósito impersonal de engrandecer la patria y contribuir
para la evolución de la humanidad.
Es la forma que en mí tomó el misticismo de nuestra Raza."

Fernando Pessoa.
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