Me resulta interesante notar que no hacemos lo mismo con otras palabras de Jesús.
Tomamos el mandamiento de Jesús en Mateo 28 de hacer discípulos a todas las naciones y decimos:
"Eso se refiere a otros". Entonces miramos el mandamiento de Jesús en Mateo 11:28:
"Vengan a mi todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso",
y decimos "Bueno, esto se refiere a mi". Tomamos la promesa de Jesús en Hechos 1:8,
donde dice que el Espíritu Santo nos guiara a los confines de la tierra y decimos:
"Esto se refiere a algunos". En cambio tomamos la promesa de Jesús en Juan 10:10 d
e que tendremos vida en abundancia y decimos: "Esto se refiere a mi".
En este proceso, hemos trazado de manera innecesaria (y antibíblica)
una linea de distinción que les asigna las obligaciones del cristianismo
a unos pocos, mientras que mantiene los privilegios del cristianismo para todos.
David Platt



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