lunes, 23 de enero de 2012

Si yo, tú

Si yo, tú.
Si caes, yo contigo,
y nos levantaremos juntos en esto unidos.

Si me pierdo, encuéntrame.
Si te pierdes, yo contigo,
y juntos leeremos en las estrellas
cuál es nuestro camino.
Y si no existe, lo inventaremos.

Si la distancia es el olvido,
haré puentes con tus abrazos,
pues lo que tú y yo hemos vivido
no son cadenas, ni siquiera lazos:
es el sueño de cualquier amigo
es pintar un te quiero a trazos,
y secarlo en nuestro regazo.

Si yo, tú.
Si dudo, me empujas.
Si dudas, te entiendo.
Si callo, escucha mi mirada.
Si callas, leeré tus gestos.

Si me necesitas, silba
y construiré una escalera
hecha de tus últimos besos,
para robar a la luna una estrella
y ponerla en tu mesilla para que te dé luz.

Si yo, tú.
Si tú, yo también.
Si lloro, ríeme.
Si ríes, lloraré,
pues somos el equilibrio,
dos mitades que forman un sueño.

Si yo, tú.
Si tú, conmigo.
Y si te arrodillas
haré que el mundo sea más bajo, a tu medida,
pues a veces para seguir creciendo
hay que agacharse.

Si me dejas, mantendré viva la llama hasta que regreses,
y sin preguntas, seguiremos caminando.
Y sin condiciones, te seguiré perdonando.
Si te duermes, seguiremos soñando.
que el tiempo no ha pasado, que el reloj se ha parado.

Y si alguna vez la risa se te vuelve dura,
se te secan las lágrimas y la ternura,
estaré a tu lado, pues siempre te he querido,
pues siempre te he cuidado.

Pero jamás te cures de quererme,
pues el amor es como Don Quijote:
sólo recobra la cordura para morir.
Quiéreme en mi locura, pues mi camisa de fuerza eres tú,
y eso me calma, y eso me cura...

Si yo, tú.
Si tú, yo.
Sin ti, nada.
Sin mí, si quieres, prueba.

Txus Di Fellatio

domingo, 22 de enero de 2012

La importancia de llamarse Ernesto.

JACK. -Estoy harto por completo de la inteligencia. Hoy día todo el mundo es inteligente. 
No puedes ir a ninguna parte sin encontrarte con personas inteligentes.
La cosa ha llegado a ser una verdadera calamidad pública.
Le pido al cielo que deje unos cuantos tontos.
     ALGERNON. -Los hay.
     JACK. -Me gustaría muchísimo encontrármelos. ¿De qué hablan?
     ALGERNON. -¿Los tontos? ¡Oh! De los listos, como es natural.
     JACK. -¡Qué tontos!



Oscar Wilde

jueves, 5 de enero de 2012

Radical.

Me resulta interesante notar que no hacemos lo mismo con otras palabras de Jesús.
Tomamos el mandamiento de Jesús en Mateo 28 de hacer discípulos a todas las naciones y decimos:
"Eso se refiere a otros". Entonces miramos el mandamiento de Jesús en Mateo 11:28:
"Vengan a mi todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso",
y decimos "Bueno, esto se refiere a mi". Tomamos la promesa de Jesús en Hechos 1:8,
donde dice que el Espíritu Santo nos guiara a los confines de la tierra y decimos:
"Esto se refiere a algunos". En cambio tomamos la promesa de Jesús en Juan 10:10 d
e que tendremos vida en abundancia y decimos: "Esto se refiere a mi".

En este proceso, hemos trazado de manera innecesaria (y antibíblica)
una linea de distinción que les asigna las obligaciones del cristianismo
a unos pocos, mientras que mantiene los privilegios del cristianismo para todos.




David Platt