Al presentarse una persona, y hacer un exposición de lo que es, claramente se expone.
También, hay que hablar de lo que uno hizo, lo que hace, lo que acostumbra, sus gustos y preferencias sobre una cantidad infinita de temas.
En una presentación uno suele imaginarse, verse y describirse de una manera poco objetiva aveces, y conformista otras tantas.
En este caso, no hablaré de lo que hago ni lo que me gusta, sino, de lo que busco, se dice por ahí que los sueños mantienen vivo al hombre, por lo tanto, aparecen como lo principal en una vida, sobre todo, una vida vacía, que aún no se ha desarrollado, que aún no ha comenzado a vivir como quisiera. Es el exordio de una vida, de mi vida.
Siempre he dudado de todo, queriendo satisfacer preguntas un tanto alejadas de lo que se supone que realmente importa en una vida normal, he leido, he hablado con distintas personas, con distintas creencias, distintos credos y hasta distintos dioses.
Hasta que me dí cuenta, quizas sin saberlo, de lo que buscaba.
Buscaba una experiencia, pero para poder experimentarlo, debia conocerlo conceptualmente, saber cuando lo sintiera, que era eso y no solo otro producto de una imaginación un tanto desvirtuada que habita en mí.
Hay un tema un tanto cliché, una busqueda universal que cada persona hace mientras le quedan fuerzas para respirar, aunque no todos con buenos resultados, ni llegan a buen puerto.
Toda persona que le ha tocado la suerte de pasar por este mundo busca la felicidad, aunque no todos buscan una misma felicidad. Lo más común es que caen en una felicidad material, una felicidad con objetos físicos que constantemente deben ser reemplazados, ya que, o no era tan genial como pensabamos que era cuando lo veiamos en esa vitrina, o nos acostumbramos al objeto, perdiendo lo novedoso.
Un poco más peligroso es buscar esa felicidad en otra persona, confiarte en ella, y peor aún, depender de ella para "seguir siendo feliz". Personalmente no creo en esto, una persona, la cual se transforma en tu pareja solo para saciar una necesidad de sentirse querido, aceptado, importante, solo se podría sostener si recibe algo a cambio, si recibe lo mismo de vuelta. Por lo cual, ambos estarían preocupados en recibir, y no de aportar, perdiendo así el "Tu" como lo mas importante.
Mi visión se centra en que uno no debe ser feliz con esa persona, uno debe ser feliz aún cuando ella no esté. Cuando elegimos a esa persona, es para compartir nuestra felicidad, la oportunidad (Verlo así y no como un compromiso) de demostrar lo que somos, y lo que podemos llegar a ser.
Por último hay un grupo que cree solo en la felicidad como un estado de ánimo pasajero, que nace por determinadas circunstancias, personas u objetos.
Para mí la felicidad es un estilo de vida, es un estado del alma. Vivir con felicidad, poder compartir esa felicidad con los demas, lograr que ellos la obtengan, es lo que me motiva a levantarme cada día.
Poder comprender que las circunstancias son multiples, hay unas que podemos modificar, y que merecen ser mejoradas. Y hay otras, en cambio, que no estan a nuestro alcance, por lo tanto, lo más importante no son las circunstancias, es cuestión de percepción.
"Señor, dame la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para poder diferenciarlas."
En esta busqueda comencé a acercarme, no a una religión, no a una iglesia, no a una congregación clérica, no a un templo de alabanzas. Comencé a acercarme a Dios.
La paz interior que buscamos, la felicidad, la humildad pura se pueden conseguir si sabemos que no estamos solos, que no caminamos solo.
No creo en un Dios que me interponga una montaña, ni le pido que la quite de mi camino, soy de esos que ruega por la fuerza necesaria para poder escalarla, para no flaquear en el camino, ni dejarme vencer.
Al igual que para poder experimentar el frío, necesitamos conocer el calor. O para experimentar la alegría debemos también conocer el dolor. No podemos conocer toda nuestra grandeza si no experimentamos nuestra pequeñez.
Saber que soy amado, y aprender a amar.
Entonces, aqui dos caminos se juntan, se unen y, almenos para mí, no se separan nunca más. La busqueda de la felicidad, y la busqueda de Dios.
Ya no teórico, sino en mi vida.
"Si el concepto no se transforma en experiencia, todo lo que tenemos es especulación".
Bueno, eso es lo que busco, lo que anhelo. Por lo tanto, lo que soy.
"Sin embargo, como ocurrió con la mayoría de los santos, la gente no te entendería. Y cuando trataras de explicar esa sensación de paz, tu alegría de vivir, tu éxtasis interior, ellos oirian tus palabras, pero no te escucharían. Tratarían de de repetir tus palabras, pero las acrecentarían. Se asombrarán de que tuvieras lo que ellos no pudieron encontrar. Y entonces se volverían envidiosos. Pronto la envidia se convertiría en rabia, y en su furor tratarían de convencerte de que eras tú quien no entendía a Dios.Y si fracasaran a la hora de arrancarte tu alegría, tratarían de hacerte daño, tan enorme sería su rabia. Y cuando tu les dijeras que eso no te importaba, que ni siquiera la muerte podría privarte de tu alegría, ni cambiaría tu verdad, probablemente te matarían. Entonces, cuando vieran con que paz aceptabas tu muerte, te llamarían santo, y te amarían de nuevo."
Curiosamente, esta busqueda de felicidad y Dios, me ha hecho sentir contento, alegre y tranquilo. Al parecer voy por buen camino.
"Si Dios es tu horizonte, estas de suerte. Es tan grande que no te puedes perder."