A su lado, un hombre de mediana edad,
aunque muy deteriorado, estira el cuello y ve,
en la página 217, esta frase:
“La felicidad es un patrón muy duro,
especialmente la felicidad de los demás”.
No lo puede soportar.
Es desdichado y sabe que nunca dejará de serlo.
Ha perdido su trabajo, nadie lo ama, cree que está enfermo.
Saca un cuchillo y degüella a la responsable de su desgracia.
Debería prohibirse, reflexiona, la lectura de ciertos libros en lugares públicos.
Sergio Gaut vel Hartman




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